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Desestigmatizar las enfermedades mentales

Desestigmatizar las enfermedades mentales no parece una tarea fácil, llevamos años de desconocimiento e incompresión por parte de la sociedad. Durante años los enfermos mentales han sufrido el desprecio de sus propias familias, siendo ocultados lejos, en centros o establecimientos que no siempre cubrían sus necesidades. Tratamientos dolorosos, ineficaces, costosos… La mente durante años ha sido la gran desconocida, incluso para los profesionales de la salud.

Mitos, bulos, falsas creencias han pululado libremente sobre la salud mental. Uno de ellos es que son violentas e imprevisibles. Pero una persona que padece algún tipo de patología mental no es más agresiva que otra. Es probable que conozcas a alguien con problemas de salud mental y no lo sepas.

Según la OMS, la salud se define como “un estado de completo bienestar mental, físico y social, y no meramente la ausencia de enfermedad o dolencia”. Todos nosotros estamos expuestos a padecer una enfermedad mental en alguna etapa de nuestra vida. Son diversos los factores que pueden influir: herencia genética, causas orgánicas, sociales o ambientales.

Falsos mitos sobre las enfermedades mentales

  • No se puede ayudar a las personas que padecen enfermedades mentales. En realidad, con tratamientos, estrategias y apoyo, se puede mejorar la vida de los enfermos, Está en mano de todos, ser más empáticos con ellos, algo que también ayuda a crear una mejor sociedad.
  • Son violentas e imprevisibles. Padecer una enfermedad mental no te hace más agresivo que otra persona.
  • A mí no me puede pasar. Según la OMS, 1 de cada 4 personas presenta un trastorno mental a lo largo de su vida. La ansiedad y la depresión, son las más frecuentes.

Con Xavi Savin hemos revisado los diferentes trastornos que podemos padecer a lo largo de nuestra vida, poniendo un poco le luz y de realidad a cada uno de ellos.

Grupos de trastornos

  • Tema evolutivo: retraso mental, aprendizaje, dislexia, habilidad motora…
  • Uso de sustancias y trastornos adictivos
  • Esquizoides: esquizofrenia, delirar, psicótico breve/compartido…
  • Estado de ánimo: depresivo mayor, maníaco, mixto…
  • Ansiedad: agorafobia, fobia social, toc…
  • Somatomorfos: trastornos por somatización, dolor, hipocondría… problema cognitivo que acaba teniendo una consecuencia orgánica.
  • Disociativos: amnesia disociativa
  • Disfunciones sexuales
  • Conducta alimentaria: bulimia, anorexia…
  • Trastornos del sueño
  • Impulsos: cleptomanía, juegos
  • Personalidad: paranoide, antisocial…

Por lo tanto se trata de detectar a tiempo si padecemos un trastorno y no etiquetar por ello a la persona. Al final lo que importa es dar solución a los síntomas y hacer que su vida sea lo más satisfactoria posible.

Te invitamos a que nos dejes tus comentarios sobre el tema, en este post o que contactes con nosotros.

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